Extraido de Neurociencia. A donde venimos, a donde vamos.wordpress.com
Dinero y conciencia. ¿A quien sirve mi dinero? Por Joan Melé
Es una conferencia atípica cuando hablamos de economía, ya que expone una visión orgánica del mundo, además de proponer que como consumidores reflexionemos sobre qué ocurre con nuestro dinero. De entre las ideas sobre las que reflexionó el señor Melé destacaría las siguientes:
La Tierra es un ser vivo y nosotros (los seres humanos) somos su parte consciente. En un organismo cada parte está relacionada con el todo, cada parte es el reflejo del todo, lo que hace cada una de las células influye en el todo y cada célula necesita la totalidad para existir, y el actual modelo económico no sustenta un modelo saludable, ya que lo más parecido en un organismo vivo a una célula que no deja de crecer y crecer es un cáncer…
El actual desarrollo del ser humano está destruyendo el planeta, es un modelo insostenible, por tanto ese no es el crecimiento que debemos perseguir. ¿Cómo es posible que con tanto desarrollo científico y técnico hayamos llegado a esta situación? Hoy no rige el mundo el bien común del ser humano (y por ende del planeta) sino el beneficio económico, el crecimiento desmedido, que ha conllevado, por ejemplo:
Destruir más planeta en los últimos 20 años que en los últimos tres siglos
Surgimiento de millones de organizaciones humanitarias en todo el mundo en los últimos 20 años, cada una con decenas o cientos de personas; en total hay millones de personas dedicadas a la solidaridad social, preocupadas por los demás, sin embargo, cada año se destina más dinero y la situación sigue empeorando
La existencia hoy en día en el mundo de más de 50 guerras, la mayoría no informadas en TV porque no interesan, que realimentan la economía mundial
Es necesario cambiar esta dinámica y crear una nueva sociedad, una nueva cultura basada en un ser humano superior, creador, capaz de ser libre, de descubrir quién soy, qué capacidades tengo y, sobretodo, qué puedo aportar a la humanidad; cambiar el paradigma de “cuánto puedo obtener” para convertirlo en “cuánto puedo aportar”.
Este cambio debe empezar por cada uno de nosotros, no tenemos derecho a exigir a los demás que cambien, uno sólo puede decir “me voy a cambiar a mí mismo” y solo cuando te has cambiado a ti mismo empiezas a ver que empiezas a influenciar a los demás. Este ejercicio de introspección podría empezar en el momento de consumir, de esta manera, nos podríamos plantear 3 cuestiones antes de comprar:
¿Qué vamos a comprar? Preguntarse si lo que vamos a comprar se ha fabricado siguiendo criterios ecológicos, que respeten el medio ambiente, porque si no podemos estar contribuyendo a la destrucción del planeta. El 60% del cambio climático viene de la agricultura intensiva o agresiva. su propuesta de cambio personal es “empezar a comprar productos ecológicos, ya que es una toma de responsabilidad que cambia el mundo”
¿Por qué lo compramos? La cultura occidental está basada en el consumo; una sociedad consumista es fácilmente manipulable. Es imprescindible hacer un consumo responsable, lo que conlleva a su vez la sustitución del consumo material por el consumo espiritual y cultural, ya que no podemos seguir consumiendo igual porque el planeta no lo permite
¿A quién o dónde lo compramos? Hay que cambiar el tema de la oferta y la demanda, cambiar el precepto de competencia por cooperación. ¿Por qué pueden vender más barato en un sitio que en otro? ¿Qué está pasando al final de la cadena de producción? No podemos dejar de hacernos estas preguntas, porque formamos parte de la cadena de explotación cuando sólo miramos el precio. La propuesta es buscar el precio justo, “el que le permite al productor vivir como una persona, a través del comercio justo y si es más caro, podemos consumir menos, pagando el precio que es justo”
Por último, lo esencial es la educación, especialmente de la gente joven, a la que habría que inculcarle que cada uno de nosotros es responsable de lo que hace en el mundo, que descubra cuáles son sus capacidades y aportarlas al mundo porque el mundo las necesita.
Joan Antoni Melé es subdirector general de Triodos Bank, y autor del libro “Dinero y conciencia: ¿A quién sirve mi dinero?” (http://www.dineroyconciencia.es/)
Dentro de nuestro apartado de Neurociencia recuperamos el asombroso artículo recogido en noviembre de 2010 en La Vanguardia entrevistando a Jean-Pierre Garnier Malet, padre de la teoría del desdoblamiento del tiempo. Otro ejemplo de cómo la ciencia puede explicar el que cada uno escoge su futuro y que nuestra actitud afecta a lo que nos pasa. Ojo con lo que pensamos antes de irnos a dormir… ¡disfrutadlo!
La teoría del desdoblamiento del tiempo permitió explicar la llegada al cinturón de Kuiper de planetoides que están en el origen de explosiones solares de envergadura, pero Garnier va mucho más allá y nos cuenta que esa ley es aplicable a nuestra vida: “Tenemos un cuerpo muy bien hecho que nos permite proyectarnos en el porvenir: ir a ver el futuro, arreglarlo y volver para vivirlo. Y es durante la noche cuando tenemos la capacidad de arreglar ese futuro que hemos construido durante el día. Podemos ver los peligros antes de vivirlos por medio de la intuición, y borrarlos”.
Su teoría ¿está avalada por la ciencia?
La respetada revista American Institute of Physics de Nueva York y su comité científico la han validado publicándola en el 2006 porque es una teoría que ha permitido, primero, prever, y luego, explicar la llegada de planetoides al sistema solar. ¿Quiere que le explique para qué sirve la ley del desdoblamiento del tiempo? Sí, pero sencillito.
Tenemos dos tiempos diferentes al mismo tiempo: un segundo en un tiempo consciente y miles de millones de segundos en otro tiempo imperceptible en el que podemos hacer cosas cuya experiencia pasamos luego al tiempo consciente. ¿Y todo eso sin enterarnos?
Exacto. Tengo una síntesis instantánea de un análisis que he realizado en otro tiempo aunque no tenga la memoria de ello. ¿Así funciona el tiempo?
Sí, en cada instante presente tengo un tiempo imperceptible en el cual fabrico un futuro potencial, lo memorizo y en mi tiempo real lo realizo. ¿?
Tenemos la sensación de percibir un tiempo continuo. Sin embargo, tal como demuestran los diagnósticos por imágenes, en nuestro cerebro se imprimen solamente imágenes intermitentes. Entre dos instantes perceptibles siempre hay un instante imperceptible. ¿Como en el cine, que sólo vemos 24 imágenes por segundo?
Sí, la número 25 no la vemos, es subliminal. En publicidad se ha utilizado ese tipo de imágenes para influir con éxito en nuestro comportamiento, lo que ha mostrado que lo subliminal es accesible a nuestra memoria. El desdoblamiento del tiempo ha sido probado científicamente y la teoría ha dado justificaciones a escala de partículas y a escala de sistema solar. Tenía entendido que las leyes de la cuántica no se aplicaban a las cosas grandes.
El fenómeno del desdoblamiento del tiempo nos da como resultado el hombre que vive en el tiempo real y en el cuántico, un tiempo imperceptible con varios estados potenciales: memoriza el mejor y se lo transmite al que vive en el tiempo real. ¿Nuestro otro yo cuántico crea nuestra realidad?
Podríamos decir que entre el yo consciente y el yo cuántico se da un intercambio de información que nos permite anticipar el presente a través de la memoria del futuro. En física se llama hiperincursión y está perfectamente demostrada. ¿Estoy desdoblada como la partícula?
Sí. Y sabemos que, si tenemos dos partículas desdobladas, ambas tienen la misma información al mismo tiempo, porque los intercambios de energía de información utilizan velocidades superiores a la velocidad de la luz. ¿Conoce el principio de los gemelos de Langevin? No.
En los años 20, Paul Langevin demostró que si un gemelo viajaba a la velocidad de la luz, envejecía menos que el que se quedaba quieto. A Langevin no le creyeron. Hubo que esperar 50 años: en 1970, gracias a los relojes atómicos, se comprobó esa ley. Entonces, en ese tiempo imperceptible pasó mucho tiempo.
Exacto: si puedo viajar a velocidades prodigiosas, un microsegundo se convierte en un día entero. Cuando regreso, no sé si me he ido, puesto que he estado ausente un microsegundo. Estupenda propiedad, ¿pero quién es el que viaja?, ¿yo?
Existe otra propiedad conocida en física: la dualidad de la materia; es decir, una partícula es a la vez corpuscular (cuerpo) y ondulatoria (energía). Somos a la vez cuerpo y energía, capaces de ir a buscar informaciones a velocidades ondulatorias. ¿Y cómo asimilamos esa información?
En el sueño paradoxal, cuando estamos más profundamente dormidos y tenemos nuestra máxima actividad cerebral, se da el intercambio entre el cuerpo energético y el corpuscular. Y es ese intercambio el que le permite arreglar el futuro que ha creado durante el día, lo que hace que al día siguiente su memoria esté transformada. Vaya.
El intercambio se realiza a través del agua del cuerpo. Ese intercambio de información permanente es el que crea el instinto de supervivencia y la intuición. ¿Fabricamos potenciales por medio de nuestro pensamiento?
Así es. Si por ejemplo pienso en una catástrofe, ese potencial ya se inscribe en el futuro y puede sufrirla usted u otro. De manera que la conclusión es: “No pienses en hacer a los demás lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti”. No es una ley moral ni filosófica, es una ley física. Es difícil controlar el pensamiento.
De día, mucho; pero justo antes de quedarnos dormidos tenemos un minuto, y basta con que durante ese minuto controlemos: esa es la manera de conectar con esa parte energética, llamémosla el doble, para pedirle que solucione los problemas. ¿Es como una oración?
No: es una relación, y hay que dejar totalmente las riendas al otro; las noches están para eso. La noche no sólo permite borrar potenciales no deseados, sino que también nos guía los pensamientos del día siguiente.
Más información sobre el trabajo de Jean-Pierre Garnier Malet
Recuperamos una entrevista de la revista Magazine realizada al bioquímico Joe Dispenza en septiembre de 2010 por ser un tema imprescindible para entender todo aquello que queremos difundir. Joe Dispenza estudió Bioquímica en la Universidad de New Brunswick (Nueva Jersey) y es doctor en Quiropráctica por la Life University de Atlanta (Georgia). Llena salas de conferencias en Estados y Unidos y Europa explicando de forma sencilla cómo cambiar. Cómo los pensamientos provocan reacciones químicas que influyen directamente en la salud y crean una realidad propia. Lleva décadas estudiando la neuroplasticidad, esa capacidad que tiene el cerebro de adaptarse a los cambios y modificar los circuitos que conectan todas las neuronas.
Él es un ejemplo vivo de su propio cambio. A los 24 años sufrió un grave accidente que afectó a sus vértebras dorsales. Le vaticinaron que se quedaría toda la vida en una silla de ruedas. Pero decidió no operarse y experimentar, en cambio, la capacidad de regeneración de su propio cuerpo. Coautor del filme récord de taquillas Y tú qué sabes, que trata sobre el poder de elegir, en junio de 2010 ofreció un taller en la Universidad de Barcelona basado en su libro Desarrolla tu cerebro.
Alguien discute con su pareja y termina con un: “Soy así, no puedo cambiar”. ¿Qué le diría usted? Que no es verdad. Se producen una serie de reacciones químicas en el cuerpo que hacen creer que no se puede cambiar, pero la evidencia de la ciencia dice todo lo contrario. Hay que olvidar la idea de que el cerebro es un órgano estático, rígido e inmutable. Sí, podemos cambiar. ¿Cómo? Cambiando de pensamiento. El interruptor que activa el cambio es la voluntad, porque desencadenará una nueva información. Cambiar es pensar de forma más amplia, trascender tu propio entorno. Es conectarte a un sueño, a una idea que ya existe en el campo cuántico de posibilidades. Es creer en ese futuro cuando todavía no se puede percibir con los sentidos. ¿Por qué es tan difícil cambiar?
Porque las reacciones emocionales son muy adictivas. Puedes decirte a ti mismo que no te gusta tu trabajo ni tu relación de pareja, que no te gusta nada de lo que haces y tienes en tu vida. Pero eso es una emoción que la mente ha memorizado para reafirmar su identidad. Esas reacciones químicas alteran nuestra percepción de la realidad e impiden la entrada de cualquier otro tipo de información en nuestro cerebro. Para cambiar hay que romper esa emoción. Pero no es nada fácil cambiar los pensamientos.
Lo primero que hay que hacer es observarlos y relacionarlos con lo que te pasa en la vida. Así uno empieza a ver reflejados en su cotidianidad los efectos que ha creado con cada uno de sus pensamientos. ¿Por qué da miedo cambiar?
Porque eso supone pasar de una situación cómoda y predecible a otra desconocida. La mayoría de las personas sueñan con emprender cosas nuevas, pero no pasan a la acción, se quedan en el plano intelectual. ¿Cómo podemos realizar estos proyectos si seguimos apegados a lo familiar y convivimos con esta vieja personalidad? Para experimentar algo nuevo tenemos que arriesgar, dejar el territorio de lo predecible y entrar en el terreno de la incertidumbre. ¿Qué se debe cambiar para crear una nueva vida?
Hay que cambiar no sólo lo que se piensa y se hace sino también cómo se siente. Uno no puede esperar que pase algo diferente en su vida si tiene los mismos pensamientos, hace las mismas cosas y abraza las mismas emociones cada día. Si somos capaces de cambiar la interpretación de nuestra realidad, nuestro cerebro trabajará con nuevas secuencias y patrones. Y eso es lo que cambia la mente, porque la mente es el cerebro en acción. ¿La neurociencia puede demostrar que los pensamientos crean el camino?
El modelo neurocientífico dice que podemos cambiar en cualquier momento de nuestra vida. Cambiaremos nuestro cerebro con cada nuevo pensamiento, con cada nueva experiencia, con cada sueño que persigamos. El ingrediente principal es la información, el conocimiento. Cada vez que aprendemos algo nuevo añadimos una nueva conexión en nuestro cerebro. ¿Cómo se puede enseñar a los hijos a no ser personas definitivas, a vivir en el cambio?
Lo primero es enseñarles inteligencia emocional, enseñarles a controlar las emociones y decirles que las emociones son lo que nosotros somos. En segundo lugar no hay que enseñarles nada que nosotros no seamos capaces de hacer. Los niños se fijan más en lo que hacemos que en lo que decimos porque tienen más activas un tipo de neuronas llamadas neuronas espejo, que copian lo que hacemos. Si quieres que estén de acuerdo con el cambio, demuéstrales lo versátil que eres, y así serán independientes. En tercer lugar, no se debe intentar razonar con los hijos durante una reacción emocional porque te van a dejar solo. Hay que permitirles la libertad de tener esa reacción y hacerles saber que se les está observando. Al cabo de un rato se les debe hablar sobre lo que uno quiere cambiar de sí mismo y crear el entorno para que ellos empiecen a observar quiénes son, sin juzgarlos. Y preguntarles qué harían diferente si vivieran de nuevo la misma experiencia. De esa forma se empieza a cambiar su cerebro y su cuerpo mucho más allá de la experiencia presente. Y se les da confianza para que empiecen a abrirse a su propio potencial. ¿En cada momento se vive lo que uno ha creado con sus pensamientos?
Sí. Sin duda. Somos los creadores de nuestras realidades. El problema es que la mayor parte del tiempo son nuestros pensamientos inconscientes los que crean esa realidad. Son programas que funcionan justo debajo de nuestra conciencia y que memorizan comportamientos, pensamientos y reacciones emocionales. Estos son los que crean esa química que nos hace reaccionar siempre de la misma manera. Pero nadie quiere vivir una enfermedad o un accidente, por ejemplo.
Uno mismo no crea ese accidente o esa enfermedad de forma consciente, pero quizás ha estado pensando inconscientemente cuán terrible es su vida, cuánto está sufriendo, lo triste que se siente, cuánto dolor tiene dentro… Ha creado, en su subconsciente, un refuerzo de las emociones de dolor y sufrimiento, y eso se refleja fuera, en su vida, en un accidente o enfermedad. Hay algo importante: nunca debemos culparnos por nuestras creaciones, todo es aprendizaje. La clave es cambiar el propio estado emocional…
Las emociones son experiencias que el cuerpo memoriza. Si una persona está viviendo con las mismas emociones cada día, es que no le está ocurriendo nada nuevo. El cuerpo cree que está en la misma experiencia todo el día. La redundancia de este ciclo entrena al cuerpo para estar en el pasado en vez de en el momento presente, y la persona, con sus pensamientos, vuelve consistentemente al pasado porque su emoción está conectada al pasado. Cuando una persona quiere cambiar intenta pensar en un futuro, pero las emociones le devuelven al pasado. Por eso es tan importante cambiar nuestro estado emocional. ¿Las enfermedades, las crisis, las pérdidas hay que verlas como un trampolín para cambiar?
Esos traumas, esas crisis, son, efectivamente, catalizadores del cambio. Una gran mayoría de las personas requiere de un estado de sufrimiento para decidirse a cambiar. Pero también podemos cambiar desde un estado de bienestar y de alegría mediante el proceso de soñar una nueva vida. No es cierto que nuestro destino se encuentre escrito en los genes. ¿Cuál es el mayor factor desencadenante de las enfermedades?
Entre un 75% y 90% de los occidentales acude al médico debido al estrés emocional. Emociones que se esconden detrás del estrés y que tienen que ver con el enfado, la frustración, el odio, el juicio, el dolor, el sufrimiento, la culpa, la desesperanza, el miedo, la ansiedad, la falta de poder, la inseguridad… Si estás ante un reto, tu cuerpo crea un montón de reacciones químicas para movilizar esa energía. Esencialmente, los pensamientos y las emociones pueden hacernos enfermar, pero si nos hacen enfermar también nos pueden sanar. Los humanos saben que quieren cambiar, pero la mayoría de las veces no tienen la evidencia de lo que quieren ser o hacer.
Es cierto. Cuando no sabes qué quieres ser o hacer, primero debes decidir quién no quieres volver a ser, de qué modo no quieres volver a pensar jamás, cómo no quieres sentirte y cómo no quieres actuar. Tienes que empezar a crear y reinventarte a ti mismo, romper el hábito de ese yo antiguo y reaprender. El pensamiento positivo no es suficiente, hay que entrar dentro de uno mismo y empezar a deconstruir. Usted tuvo un accidente muy grave de joven, y los médicos le dijeron que no volvería a andar. ¿Por qué creó ese accidente y cómo lo superó?
A mis 24 años vivía una vida de éxito y bienestar que yo creía que era completa. El accidente fue probablemente una de las mayores bendiciones de mi vida, porque me llevó a cuestionar mis valores y a empezar a pensar en mis prioridades. Cuando te rompes seis vértebras dorsales y tienes fragmentos óseos en la médula y cuatro médicos te dicen que nunca más vas a volver a andar, no vuelves a vivir una vida normal. Llegué a comprender principios universales que me parecían pura teoría filosófica. Me aconsejaron que me operara, pero decidí no hacerlo y experimentar, en cambio, lo que sentía, ser coherente con mi pensamiento. Pensé que el poder que hizo el cuerpo cura el cuerpo, base de la filosofía quiropráctica. Hay una inteligencia en cada ser humano que nos da vida, y conecté con esa inteligencia durante todo el tiempo, sin hacer nada más que dedicarme a mi curación. No podía imaginar mi vida con hierros en la espalda y viviendo de medicinas. Quería dar a esa inteligencia un plan muy específico y que ella hiciera lo mejor para mí. Los átomos son nada en un 99,999 por ciento, nada material, pero lo son todo en potencia. Esa inteligencia organiza todo eso. Cuando empecé a notar cambios en mi cuerpo, físicamente, presté mucha atención a lo que hacía con mi cuerpo y con mi mente y lo repetí y repetí hasta que la repetición de ese ciclo empezó a sanar mi cuerpo. ¿La repetición es la base para crear cualquier realidad más elevada?
La grandeza es creer en ese futuro que existe más allá de nuestros sentidos y mantenerlo vivo en nuestra mente hasta que el evento realmente sucede. ¡No creamos las cosas porque no creemos que seamos capaces de hacerlo! Las personas no comprenden que los pensamientos producen grandes efectos en sus vidas. Quizás tengan algunos pensamientos conectados a un estado elevado de emoción, ¡pero sólo durante 15 minutos al día! Y se preguntan: “¿Cómo no ha sucedido el cambio todavía?”. Es porque las otras 23 horas y 45 minutos, su mente está vagando por todas partes: están enfadadas, negativas, juzgando. Para actuar sobre la realidad tenemos que alcanzar estados más elevados de conciencia y dejar entrar emociones nutritivas, como la gratitud, la alegría, la apreciación de las cosas. La dificultad reside en cómo llegar a ese punto, porque la mente analítica dirá: “¿Por qué voy a dar las gracias o estar alegre si no me ha pasado todavía?”. Eso es el antiguo modelo de pensamiento. Muchas personas, secretamente, creen en su propio poder, pero nunca hacen un hueco para saber realmente qué quieren. ¿Tiene mucho que ver la meditación en este proceso?
La meditación es el primer paso para producir cambios. Es una técnica que enseña a observar los pensamientos y aquietar la mente. Te lleva a saber dónde estás y a cambiarte a ti mismo, porque cambia la relación entre la mente y el cuerpo. En ese estado del ser donde sólo hay conciencia estamos produciendo un campo electromagnético que afecta a ese cambio. Después de meditar es imposible tener mal humor. ¿Qué efecto produce el silencio mental en las células?
El lóbulo frontal del cerebro (lo que denominamos tercer ojo) es la última pieza de nuestro sistema neurológico. Cuando nuestra parte divina controla nuestra parte animal, el cerebro cambia fisiológicamente. En experimentos con monjes budistas rezando se ha comprobado cómo el lóbulo frontal aísla ese control animal y, en consecuencia, silencia el resto del cerebro, enfría las células cerebrales que tienen que ver con el tiempo y el espacio, con el cuerpo y con nuestra identidad. Entonces no se procesa nada más. A eso lo llamamos paz. A través del silencio pasamos de ser alguien con opiniones o juicios a un campo cuántico donde somos no alguien. Ahora la mayor parte de la humanidad está preparada para alcanzar ese campo. Si el mundo es un reflejo de lo que sucede a las personas, ¿se podría decir que el ser humano está viviendo una revolución celular?
Estamos en un tiempo en la historia donde el cambio tiene que ocurrir. Pero para hacer que algo nuevo ocurra, lo viejo tiene que morir. Muchos paradigmas están colapsados: los modelos político, médico, económico, medioambiental… El ser humano debe empezar a hacerse preguntas más importantes y dejar de creer en superestructuras… Es tiempo para los individuos. ¿A qué se debe la falta de liderazgo de los políticos? ¿Están perpetuando viejas estructuras?
Las emociones que la mayoría de nosotros tenemos y que crean esas situaciones de egoísmo que hemos comentado, desafortunadamente, son las mismas que tienen nuestros líderes. No puedes dar la paz en una iglesia y salir pisando a los demás al salir porque tienes prisa. Esa es una típica oposición entre el cuerpo y la mente, no hay coherencia entre lo que dices, lo que haces y lo que piensas. Si existe una mente común, una red de pensamiento a la que toda la gente está unida, ¿con qué pensamientos se podrían crear nuevos líderes?
La sustancia que unifica las células y el universo entero es el amor. En una neurona se puede observar cómo una cierta cantidad de esa sustancia desconecta los patrones antiguos de pensamiento. Se da cuando empezamos a tomar decisiones que consideran al todo. Primero hay que sentir amor por uno mismo y, en consecuencia, amamos todo lo demás. Si no nos gustan ciertas cosas, debemos eliminarlas antes en nosotros. ¿Es posible que la actual crisis se materializara porque muchas mentes la crearon con sus pensamientos?
Como científico, le digo que sí, ¡evidentemente! La crisis ha estado en la mente de todas esas personas. ¿Cómo será el cerebro de un hombre consciente? Tendrá muchas más conexiones sinápticas, las que comunican entre sí la información que contienen las neuronas. Veremos el cerebro trabajando en una forma de pensamiento más coherente, con transmisiones neurológicas mucho más rápidas. El lóbulo frontal estará completamente conectado con el subconsciente, y tendremos neurotransmisores secuenciados desde la glándula pineal, que mejorarán nuestra percepción de la realidad. Quizás algunas personas estén a las puertas de un cambio de potencial de su cerebro. Lo único que sé es que no puedes esperar a que el cambio se produzca. Tienes que actuar sobre él. Dios no te elige, tú te eliges.
martes, 26 de marzo de 2013
ATRAER RELACIONES ARMÓNICAS CON LA TECNICA DE HOPONOPONO.
CUAL ES LA ENFERMEDAD Y VIRUS, MÁS CONTAGIOSO DEL MUNDO?
La mayor enfermedad del mundo de hoy y desde hace miles de años es el EGO. EL VIRUS DEL EGO, es el que poseemos casi todos. Muchos estamos contagiados de este virus y no sabemos como detenerlo, porque con él nos estamos "AUTODESTRUYENDO", como seres humanos y DESTRUYENDO todo lo que nos rodea, personas, planeta, naturaleza- Este virus , es tan poderoso y contagioso que hasta se lo trasmitimos a nuestros animales, plantas, etc. Lo desparramamos por doquier. ¿Cual es el principal problema? Es que NO LO DETECTAMOS, NO LO VEMOS, no lo sentimos, no nos damos CUENTA QUE LO TENEMOS. Estamos tan enfermos que no lo podemos VER EN NOSOTROS MISMOS. Pero hay una buena noticia. Si!!!!!! Lo estamos empezando a observar en el otro. Bueno!!! por algo se empieza. Vemos que el projimo, el otro, tiene el virus EGO. Vemos que el otro tiene la culpa y la responsabilidad de todo lo que sucede en el mundo, en mi país, o en mi vida. Si!!! hay una luz en el camino. Estamos DETECTANDO que hay personas con virus ego. ¡¡Por suerte, algo podemos ver!!!! El OTRO, es mi MAESTRO y me lo muestra. Pero, ahi empieza un sintoma. En vez de pensar , que EL OTRO, me está enseñando o mostrando algo, MI EGO, me hace pensar que ese OTRO, es mi ENEMIGO. ¿Cual es el problema principal? Mi ENEMIGO, mi OPOSITOR, es el culpable de todos mis males y los del mundo. Mi ENEMIGO..... , el que no hace lo que debe hacer, el que me miente, el que es corrupto, el que no me da libertad, el que no me hace feliz, el que no me deja hacer lo que quiero..... etc. EL OTRO, es el que no sabe , es el que me quiere engañar, es el que quiere quedarse con mi dinero, con mis bienes, es el que me enferma, es el que me hace sufrir. ¡¡Pobrecito !!! YO SOY VICTIMA DEL OTRO, que es el que tiene el virus del EGO. ¡¡Qué maldad!!! siempre es el EGO DEL OTRO, el que me hace daño, me destruye y destruye la naturaleza. ¿ Y que pasa conmigo? YO no soy asi. YO no tengo ese virus. YO no miento, YO no soy corrupto ni corruptible, YO no mato, YO no robo, YO no engaño, YO no soy el responsable. Aqui , les presento el SINTOMA más recurrente, que trae este virus ¿Cual es el SINTOMA? El sintoma es, NO PODER VERME, NO PODER RECONOCER EL VIRUS EGO EN MI. NO ACEPTAR, QUE TENGO EL VIRUS EGO. ¡Qué barbaridad!!! este virus se está desparramando por el mundo y nadie hace nada!!!!.¿Quien es el culpable y responsable de este virus? ¿Como no hacen nada , para detenerlo? ¿La medicina, no lo detectó? ¿La psicologia, no lo detectó? ¿ los científicos , no lo observaron nunca? Mi mente enferma con el virus EGO, se hacia estas preguntas y no obtenia respuestas, solo, encontraba más culpables y más victimas , pero no encontraba respuestas o soluciones. Mi mente CONSCIENTE, fue quien encontró la solución al problema. Pero, mi mente consciente, no estará contagiada, tambien con el virus ego? ¡¡Buenas noticias!!!! la mente consciente, no se contagia de ningun virus, ni enfermedad, porque la conciencia se rige y actua POR LAS LEYES DEL UNIVERSO .Siempre está limpia, sana, equilibrada, no se perturba, no juzga, no critica, no vive de dualidades,no duda, no miente... Solo busca la ESENCIA DE TODO. ¿Que es buscar la esencia de todo, de la vida? Es buscar el ESPIRITU, es buscar lo esencial, lo justo y necesario para vivir, en donde está involucrado el bien general, para mi y para todos los seres que habitan el universo. Es la esencia pura, es la materia prima. Es , solo,es. Existe, solo existe. No se cuestiona, ni es cuestionadora. Es en esencia. Ni buena, ni mala, ni sano, ni enfermo, ni justo, ni injusto, ni blanco, ni negro, ni amo, ni odio, ni es dependiente, ni es independiente, ni es verdad, ni es mentira. La ESENCIA DE LA VIDA, es LA CONCIENCIA ESPIRITUAL.. Esa CONCIENCIA CUÁNTICA, que todos poseemos y NO VEMOS, que todos podemos hacer uso y no la usamos. Es la esencia natural de toda persona, ser humano- " LA CONCIENCIA ESPIRITUAL, se rige por las leyes del universo. La conciencia espiritual o cuántica, (la encontramos en el lado derecho del cerebro) es lo desconocido, lo intituivo, lo perceptivo, lo sensorial. ¿Por qué no la usamos? ¿ Por qué no sabemos que existe? Porque estamos contagiados por el virus del ego, mente fisica ( del lado izquierdo del cerebro) Este virus EGO, nos hace creer en cosas, en verdades, en justicias, en opiniones, en enfermedades, en mentiras, en inseguridades, dudas, en perder posesiones, en perder valores. Es decir, nos mantiene, INCONSCIENTES, DORMIDOS, HIPNOTIZADOS, IGNORANTES, limitados, en creencias, verdades, realidades, que nos provocan contagiarnos cada vez más de este virus ego. No PODEMOS PENSAR, NI REFLEXIONAR. y lo peor, NO PODEMOS DARNOS CUENTA, NO pODEMOS VERNOS, NO PODEMOS SENTIRNOS, NO PODEMOS OIRNOS, A NOSOTROS MISMOS. Estamos tan limitados y dormidos, que creemos que somos exitosos, muy intelectuales, muy poderosos porque tenemos dinero, o creemos que somos victimas del otro. ¡¡Somos títeres!!!! del ego mente. El ego NOS DOMINA, NOS MIENTE, nos hace creer que tenemos la verdad, que somos el mejor o peor pais del mundo, que somos exitosos o fracasados, que dominamos el amor, que dominamos la justicia, que dominamos el dinero, el dolar.,etc. ¡¡¡Qué tenemos poder!!!! ¡¡Qué genios , que somos!!! ¡¡ Qué poder tenemos!!! El poder no lo tiene MI YO, el poder lo tiene MI EGO MENTE. Y ese poder , NO ES REAL, ES FALSO, NO ES EL PODER DE MI YO , DE MI SER. No SOY YO MISMO, No me CONOZCO.
¡Cuál es la cura de este virus? SABER QUIEN SOY. Distinguir el pensamiento que viene de mi mente EGO y el pensamiento que viene de MI CONCIENCIA. ¿Sabes quien eres? Tu mente ego FALSA , dice= "Yo soy fulano de tal, y me dedico a tal cosa" . Y muestro una IMAGEN o una PERSONALIDAD, que yo invento, para mostrarle al otro, quien soy. . Muestro que soy exitoso, o fracasado, o poderoso, o victima, o sufrido y sacrificado, o pobre, o rico, o intelectual, o ignorante, o bueno, o malo, seguro o inseguro, etc.. Muestro mis realidades y mis verdades, mi fisico, mis conocimientos, pero nada de esto que muestro es verdadero, es solo la IMAGEN y la PERSONALIDAD, que yo mismo creo , para mostrarme frente al mundo. Por qué no es verdadera mi imagen? Porque fue creada por mi ego mente, porque no es la verdad absoluta de mi verdadero ser. YO CREO O INVENTO ,mi propia imagen con esta mente ego, racional y logica. Entonces , mis realidades y verdades, tambien son falsas o irreales. ¿Cual es la verdad absoluta de mi verdadero ser? La verdad es que, SOY UN SER ESPIRITUAL CON UNA CONCIENCIA Y UN ALMA. Que se rige por las leyes del universo y la fuente universal. Entonces, ¿Sabés quien eres? Buscate adentro tuyo, no afuera. Buscá en tu interior, no , en tu mente y cuerpo fisico. Pensá conscientemente, o sea, desde tu conciencia, desde el sentir, desde las percepciones, desde las intuiciones. Buscate desde tu ESENCIA. Sentite un ser espiritual y vibrá. Sentí las vibraciones en tu corazón, en tu interior.
Te encontraste? pues ESE ERES, un ser que PIENSA, SIENTE y BUSCA CONSCIENTEMENTE , su vida esencial.
¿Existe la verdadera justicia? ¿Yo soy justo? Debo juzgar?
Mi mente ego fisica diria, que-" SI". Hay leyes, hay derechos y obligaciones. Hay instituciones de justicia, que se encargan de reglamentar las leyes y hacerlas cumplir. Hay justicia, creo en la justicia y creo que soy justo , por eso juzgo a los demás. Bien, pues, que diria tu mente consciente? Diria= " la justicia humana NO EXISTE ". Es la mente del ego , la que te hace creer que hay justicias e injusticias, Las leyes fueron elaboradas por mentes ego fisicas del ser humano. Por lo tanto, NO ES JUSTA. Lo que puede ser justo para mi, no es justo para el otro. Lo que es justicia, para mi, no lo es para el otro. Lo que es verdad para mi, no es verdad para el otro. Entonces, la justicia humana del ego, , SOLO TRAE INJUSTICIAS. Porque no se maneja con la VERDAD ABSOLUTA, sino que se maneja con verdades relativas de cada individuo o sociedad. ¿Verdades relativas? Quiere decir , que hay MUCHAS VERDADES , muchas justicias, muchas mentiras y muchas injusticias. Pensemos: Si cada individuo tiene su propia verdad y su propio valor de la justicia, podemos pensar , que la justicia humana, realmente existe y es verdadera? La verdad absoluta y unica justicia que realmente existe, es LA JUSTICIA UNIVERSAL, la justicia que se rige por las leyes del universo. La justicia que no es ni justa, ni injusta, solo es JUSTICIA EN ESENCIA. La justicia que se rige por la verdad universal, que no es verdad, ni mentira, solo es VERDAD EN ESENCIA. Esta verdad y justicia universal, es la única que existe y esa verdad en esencia, viene de MI CONCIENCIA, de mi mente consciente. Esa esencia de verdad y justicia , es la que circula en todo el universo. Y nosotros somos seres espirituales, que pertenecemos al universo. Es nuestra CONCIENCIA ESPIRITUAL, la que , en esencia, sabe, que ES JUSTICIA y que ES VERDAD ABSOLUTA. Puedes discernir o descubrir , cuando piensas con tu mente ego y cuando piensas con tu conciencia espiritual? Si la respuesta es,-"si", entonces , quiere decir, que ya DESPERTASTE, ya tenés dominio de tu YO ESENCIAL, ya eres un SER CONSCIENTE. ¡Felicidades!. Ya te curaste del virus del EGO. Porque ya vibrás en el mismo sentido que el universo. Pensás desde tu CONCIENCIA. Ya eres libre. Y puedes volar. Ya sentis LA VERDAD ABSOLUTA en tu ser. Eres un ser EVOLUCIONADO.. Vives de acuerdo a tu ESPIRITU y para tu espiritu. Esa es la unica razón de vivir en esta tierra = EVOLUCIONAR EL ESPIRITU, usando adecuadamente lo material, la materia. Evolucionar el espiritu haciendo USO de lo material, NO ABUSO y PODER sobre lo material. La materia o material, es un regalo del universo, para que la INTEGREMOS, para que la DISFRUTEMOS, con nuestro espiritu. El virus del ego, deformó esta consigna principal, de venir a vivir en la tierra. Nos transformó en seres materialista y egoistas, limitando nuestras mentes, haciendonos creer que podemos ser poseedores y dueños de todo lo que existe en el planeta. Creó en nuestras mentes fisicas, creencias, irrealidades y verdades falsas, que hacen que nos destruyamos unos a otros.
DESPERTEMOS NUESTRA CONCIENCIA. No dejemos que nuestro EGO NOS DOMINE.
CONOZCAMOS NUESTRO VERDADERO YO CONSCIENTE. TOMAR CONCIENCIA DE LO QUE PENSAMOS, DE LO QUE DECIMOS Y DE LO QUE HACEMOS.
PIENSO, DIGO Y HAGO COHERENTEMENTE, Y CONSCIENTEMENTE LO QUE SIENTO DESDE MI CORAZÓN. SER, UN INDIVIDUO ESPIRITUAL Y CONSCIENTE, ES EL UNICO REMEDIO, PARA VENCER EL VIRUS DEL EGO
Marisa.
Anahuel,sat, ur marisa4551.blogspot.com
domingo, 24 de marzo de 2013
EL DESDOBLAMIENTO DEL TIEMPO. POR ENRIC CORBERA. Parte 1
EL DESDOBLAMIENTO DEL TIEMPO. POR ENRIC CORBERA. Parte 2